Fases de un Pentest: Reconocimiento, Explotación y Post-explotación
Las etapas que estructuran una prueba de intrusión
Un pentest ordenado sigue una secuencia lógica de fases que evita perder tiempo probando ataques al azar. La fase de reconocimiento recopila información sobre el objetivo, desde subdominios expuestos hasta tecnologías utilizadas, sin interactuar directamente de forma intrusiva; la fase de escaneo identifica puertos, servicios y vulnerabilidades potenciales sobre esa superficie; la explotación intenta confirmar que esas vulnerabilidades son realmente aprovechables, obteniendo acceso real en lugar de quedarse en una sospecha teórica; y la post-explotación evalúa qué puede lograr un atacante una vez dentro, como escalar privilegios, moverse lateralmente o acceder a datos sensibles, que es habitualmente donde se mide el impacto real de negocio. Saltarse fases, por ejemplo lanzar exploits sin haber hecho un reconocimiento adecuado, produce resultados incompletos y aumenta el riesgo de causar interrupciones no controladas en sistemas de producción. Documentar cada fase por separado también facilita que el cliente entienda exactamente qué tan lejos habría llegado un atacante real.