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Adquisición de Evidencia

Principios de Preservación e Integridad de la Evidencia

Garantizar que la evidencia no cambió con el tiempo

Preservar la integridad de la evidencia digital significa poder demostrar matemáticamente que los datos analizados en un tribunal son idénticos a los que se recolectaron en la escena original, sin ninguna alteración intermedia. Esto se logra mediante funciones hash criptográficas como SHA-256, que generan una huella digital única de los datos en el momento de la adquisición; si esa huella coincide años después cuando se presenta la evidencia en juicio, se demuestra integridad sin necesidad de confiar únicamente en el testimonio del investigador. En la práctica, este principio también obliga a trabajar siempre sobre copias forenses y nunca sobre el original, almacenar los medios en condiciones controladas que eviten degradación física, y documentar cualquier evento, por mínimo que parezca, que pudiera generar dudas sobre la integridad de los datos. Descuidar este aspecto, incluso con las mejores intenciones, puede convertir una investigación técnicamente impecable en evidencia inútil ante cualquier cuestionamiento legal serio.