Gestión de Identidad como Base de la Arquitectura Zero Trust
La identidad como punto de control central
En una arquitectura Zero Trust la identidad reemplaza a la red como el principal punto de control, porque una vez que las aplicaciones viven en la nube y los usuarios se conectan desde cualquier lugar, ya no existe un perímetro físico confiable sobre el cual apoyar las decisiones de acceso. Esto implica que la gestión de identidad, incluyendo directorios centralizados, autenticación multifactor y políticas de acceso condicional, se convierte en el componente crítico que determina qué puede hacer cada usuario, dispositivo o servicio en cada momento. En la práctica, una organización que fortalece sus firewalls pero mantiene una gestión de identidad débil, con cuentas huérfanas o contraseñas reutilizadas, sigue siendo vulnerable, porque el atacante moderno no rompe el perímetro, sino que roba o falsifica una identidad legítima para moverse dentro del entorno sin levantar sospechas iniciales.