Técnicas de Recolección de Evidencia de Auditoria
Métodos para sustentar cada hallazgo
La calidad de una auditoría depende directamente de la calidad de la evidencia que la sustenta, y existen varias técnicas complementarias para recolectarla, como la inspección de documentos y configuraciones, la observación directa de un proceso en ejecución, la entrevista a los responsables operativos, la re-ejecución de un control para confirmar su resultado, y el análisis de datos o logs cuando se necesita evaluar volúmenes grandes de información. Ninguna técnica por sí sola es suficiente para todos los casos, y un auditor experimentado combina varias para triangular una conclusión, ya que la evidencia obtenida solo por entrevista, por ejemplo, tiene menor fiabilidad que la obtenida por observación directa o inspección técnica. En la práctica, cada pieza de evidencia debe quedar respaldada con su fuente, la fecha de obtención y una copia o registro verificable, porque un hallazgo que se sostiene únicamente en la palabra del auditor sin evidencia documentada pierde defensibilidad ante el área auditada o ante un regulador.