Alineación de la Estrategia de Seguridad con los Objetivos del Negocio
Conectar seguridad con la estrategia comercial
Una estrategia de seguridad diseñada sin conexión explícita con los objetivos comerciales de la organización termina compitiendo por recursos y atención en lugar de presentarse como un habilitador de esos objetivos, lo que dificulta obtener el respaldo sostenido de la dirección a lo largo del tiempo. Alinear ambas estrategias implica entender hacia dónde va el negocio, por ejemplo una expansión a nuevos mercados, el lanzamiento de un producto digital o una adquisición, y diseñar las prioridades de seguridad en función de los riesgos y requisitos específicos que esos movimientos de negocio generan, en lugar de aplicar una hoja de ruta genérica de seguridad válida para cualquier contexto. En la práctica, esta alineación se traduce en participar activamente en la planificación estratégica del negocio, no solo recibir sus decisiones ya tomadas, porque incorporar los requisitos de seguridad desde el diseño de una nueva iniciativa comercial resulta considerablemente más económico y menos disruptivo que intentar añadirlos después de que el proyecto ya está en marcha o incluso lanzado al mercado.