Baiting y Dispositivos USB Maliciosos
El cebo del USB abandonado
El baiting explota la curiosidad humana ofreciendo un "cebo" físico o digital: el ejemplo clásico es dejar una memoria USB abandonada en un estacionamiento o recepción de una oficina, con una etiqueta llamativa como "confidencial" o "nómina", con la esperanza de que alguien la conecte a su computador por curiosidad. Ese dispositivo puede contener malware que se instala automáticamente al conectarlo, sin necesidad de abrir ningún archivo. Existen variantes digitales, como ofertas de descargas gratuitas de software o contenido pirata que en realidad instalan software malicioso. La regla práctica es simple: cualquier dispositivo USB de origen desconocido no debe conectarse a un equipo personal o corporativo bajo ninguna circunstancia, y debe entregarse al área de seguridad o TI si se encuentra en las instalaciones de una organización.